El autobús urbano de Plasencia supera los 600.000 viajes de la mano del bono universal

Urbano de Plasencia

La llegada del bono universal ha supuesto un antes y un después en el autobús urbano de Plasencia (Cáceres), desde que entrara en vigor en 2013, con la puesta en marcha de la nueva concesión a la cooperativa Los Arcos. Desde entonces el número de viajes no ha parado de crecer y ahora se sitúa, por primera vez, por encima de los 600.000, según los datos facilitados por el concejal de Servicios Municipales, Luis Miguel Pérez Escanilla.

«En el último año se han sumado 24.500 más y la tendencia sigue al alza», confirma el edil popular.

«Estamos hablando de un bono, el universal, que da acceso a un número de viajes ilimitados por 20,40 euros frente a los 30 que cuesta el mismo bono en Cáceres y los 35 en Badajoz», detalla Juan José Ruano, portavoz de la concesionaria que forman 13 familias.

Además de este bono, Los Arcos ofrece un amplio abanico de posibilidades que hacen, por ejemplo, que un viaje cueste a los jóvenes 51 céntimos o 61 a los jubilados y personas con discapacidad. «Por eso el servicio funciona, las tres líneas que existen, y cuenta cada día con más usuarios», destaca Pérez Escanilla.

Sin embargo, la realidad es que el aumento de los viajes no lleva parejo un incremento similar en la recaudación. De hecho, en el último año apenas ha crecido en 2.000 euros hasta situarse en los 416.392 euros. Sin olvidar que al tratarse de una flota de autobuses con una década de antigüedad las averías son muy frecuentes y sus arreglos costosos.

«Lo cierto es que el servicio está consolidado en la ciudad y funciona bien gracias al esfuerzo de las familias que conforman la cooperativa», señala Escanilla.

«Para una empresa privada, el autobús urbano sería inviable en Plasencia; nosotros lo sacamos adelante con muchas horas de trabajo», confirma Juan José Ruano.

Mejorar en alguna medida su situación es el objetivo del Ayuntamiento. Para ello ha cedido a la concesionaria la publicidad de los autobuses y también de las marquesinas. «De ahí que sigamos trabajando para conseguir renovar la mayor parte de las marquesinas, las que sean necesarias, de las 120 paradas que hay en la ciudad», confirma el concejal de Servicios Municipales. Según sus datos, son 24 las nuevas que ya se han instalado, con un precio medio de 3.000 euros cada una, y antes de que acabe el verano se renovarán otras ocho más.

Aun así la asignatura pendiente es la renovación de la flota de autobuses. «Por eso hemos pedido al Gobierno local, y nos consta que en ello está trabajando, que busque ayudas europeas que permitan comenzar a adquirir nuevos vehículos», explica Ruano. «Ya que al ser Plasencia una ciudad con menos de 50.000 habitantes no recibe ayuda alguna para este servicio por parte del Estado», concluye.

Fuente: Hoy.es